REFLEXIONES METAFÍSICAS

     
    1. La metafísica es la ciencia primera: explica el porqué y la razón de ser de las cosas.

    2. Así como el agua, que para los peces es potable y para los hombres impotable, la metafísica es la ciencia más útil y a la vez la más perjudicial. Incluso puede ser considerada para muchos completamente inútil.

    3. Son los hombres mismos quienes establecen y se las ingenian para sacar utilidades a las cosas. La mayor parte de los negocios humanos perciben grandes beneficios de productos que podrían ser considerados completamente frívolos. Por ejemplo, la Coca-cola.

    4.  La metafísica no puede ser deductiva; esto la lleva al absurdo, eso es: acaba negando cuanto vivimos.

    5. Durante milenios se ha considerado que los principios de identidad y de no contradicción eran principios ontológicos: todo cuanto existía tenía que respetarlos y obedecerlos.

    6. El mundo físico, que es cuanto vivimos (y no cuanto imaginamos, pensamos y soñamos), nunca cumple a rajatabla los principios de identidad y de no contradicción, sino de forma aparente y superficial. Eso conllevó, antaño, valorar y considerar el mundo físico como una apariencia y un velo (fenómeno) de la auténtica realidad.

    7. Considerar el mundo físico como una apariencia es absurdo y, además, nos lleva al nihilismo, es decir, la angústia existencial. La teología sólo es un intento para salvar este absurdo, eso es, la idea de Dios sólo pretende remediar el nihilismo y su pertinente angustia por el sin sentido existencial que se le presenta añ hombre que al 'pensar' concluye ante tales deducciones lógicas.

    8. ¿Qué es el mundo físico? Esta es la pregunta metafísica por excelencia ¿Acaso la imperfecta representación de un mundo lógico más perfecto y fundamental? No, sino un mundo que tiene su razón de ser en sí mismo.

    9. ¿Cómo expresar esta idea metafísica? se puede intentar a través de una tautología como: ∆Energía (Universo) = ∆Energía (sistema determinado) + ∆Energía (del entorno indeterminado del sistema)  Siendo ∆Energía (Universo) = 0

    10. Se usa una tautología porque se quiere expresar una equivalencia, es decir, una determinación y una constante: que nada aparece ni desaparece en la Nada (ni en Dios por supuesto), sino que siempre es, pero se transforma.

    11. Una tautología impide que la realidad, de forma absoluta y global, crezca o decrezca. Si la realidad creciera, ¿a costa de qué lo haría? Y si decrecia, ¿en donde desaparecería?

    12.  Esta equivalencia determina una continuidad ontológica. Si el mundo físico nunca entra en contacto con la Nada ni Dios ni nada que no sea él mismo, significa que no da saltos, eso es, que el mundo físico no es 'internamente' discreto. Sin embargo, ciertamente podemos describirlo como algo discreto. Por ejemplo, podemos describirlo como un conjunto de cosas u objetos. Pero esto es fruto de nuestra imaginación.

    13. Si el mundo físico es perfectamente continuo significa que nada lo delimita, y por tanto, sólo se delimita a sí mismo. Esto es, sólo la propia tautología delimita y define el mundo físico. Por tanto, en el mundo físico no existen más constantes, determinaciones y equilibrios que el estipulado por susodicha tautología.

    14. Todas las unidades, constantes y determinaciones que usa la física ordinaria para describir el mundo físico no son reales, sino simplificaciones y esquematizaciones ficticias que sólo sirven para orientarnos ¡Pobre de quien se los tome al pie de la letra!

    15. Si el mundo físico sólo se delimita a sí mismo significa que no puede tener puntos de referencias absolutos. Norte-sur, dentro-fuera, principio-fin, arriba-abajo, son simplificaciones y esquematizaciones ficticias establecidas por el hombre a la hora de describir cuanto le rodea. La naturaleza es salvaje y por sí msima carece de tales señalizaciones.

    16. La idea de instante es ficticia, esto es, la utilizamos, pero no podemos demostrarla. El instante se diluye en el continuo ontológico.

    17. La teoría cosmológica del Big Bang es indemostrable en la medida que exige romper el continuo ontológico y da a creer que realmente existe una cronología objetiva y absoluta que determina todos los hechos acontecidos ¡Da a creer que existen hechos empíricos! Sin embargo toda esta imposibilidaed e indemostrabilidad, cabe matizar que la idea de que existió una convulsión cósmica global es posible. No obstante, no hay ninguna razón para afirmar que tal conflagración universal fuera el origen de todo. Lo podemos estipular y convenir, como podemos convenir que el año empieza en el solsticio de invierno, pero eso sólo es una adecuación humana.  

    18. Los hombres están demasiado acostumbrados a interpretar todas las cosas en términos de principio y fin: aquí comienza una cosa y allí termina. Ésta es una visión muy pequeña de las cosas, pues todo está profundamente ligado con todo.

    19. La realidad es mucho más rara y exótica que cuanto se han imaginado todos los mecánicos y artistas descriptivos.

    20. La física pretende transcribir las afecciones que percibe el científico entre distintas ‘cosas’ mediante relaciones o leyes. Para ello simplifica de forma brutal el mundo ¡Si pudiera reduciría la realidad a una única afección, es decir, a una sola ley que describiera cuanto vivimos! Y eso es idealismo. En realidad, pero, el tipo de afecciones que se producen son infinitas. Por ejemplo, nuestro estado de ánimo afecta a cuanto nos rodea ¿Y cómo poder determinar a través de relaciones matemáticas el cómo nuestro estado anímico puede afectar al aire, al agua, etc? Para eso requerimos una sensibilidad especial, es decir, precisamos instrumentos, a la vez que una simbología. 

    21. No existen cosas ni objetos sino como elementos humanos descriptivos e interpretativos. Ergo, no existe la unidad de vida (el alma o la consciencia), no existe Dios (Objeto ilimitado e omnipotente creador de todo lo demás), no existe el Mundo en cuanto a un Todo, es decir, en cuanto a un conjunto delimitado de objetos u hechos empíricos y objetivos -fenómenos-.

    22. Metafísicamente hablando todo cuanto describimos y determinamos sobre cuanto vivimos obedece a la ley de conservación de la energía. En este sentido, un sistema determinado a través de datos empíricos (temperatura, posición, volumen, presión, luminosidad, etc) sencillamente expresa la acción de todo el Universo. Por tanto, no hay manera de conocer las cosas por sí mismas, es decir, de forma objetiva y pura. todo es mezcla profunda y indescriptible. La idea A= A es indemostrable y falsa ¡No existe nada que lo cumpla!

    23. Una ley descriptiva es decir una teoría mecánica es demostrativa en la medida que respeta, de una forma u otra, el principio de conservación. Otra cosa es si, luego, tal descripción resulta útil y manejable para describir cuanto experimentamos.

    24. Una ley que rompe el principio de continuidad se ve incapaz de predecir y demostrar nada. Puede deducir lo que le apetezca en esos puntos donde la ley energética se rompe, pero nada más.

    25. Una ley energéticamente discreta, como la teoría cuantica, simplemente es deficiente, indeterminada e incompleta. Y es posible desarrollar descripciones más demostrables, pero no es nada fácil.

    26. Hay que revalorar la metafísica: si durante milenios la metafísica, en cuanto a ciencia, se ha valorado y estimado como una deducción de la física (de los hechos empíricos para que nos entendamos), hoy por hoy, cabe anunciar que la metafísica debe ser valorada y estimada, no como una deducción, sino como una intuición. Hay que copsar que la realidad no fluye, sino que es un fluir y un fluctuar perpétuo que no tiene meta ni fin, ni principio ni origen y por tanto, no sigue dirección alguna ¡Hay que elevar nuestra capacidad de comprensión hacía alturas superiores!

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