FILOSOFIA
 
  1. En griego filosofía significa amante del conocimiento, y así bien lo explica Platón en su Banquete ¡Para los griegos la filosofía era una refinada y depurada expresión sexual!

  2. La filosofía, ya desde Platón, ha sido idealista ¿Qué es el idealismo? La creencia de que gracias a nuestro conocimiento descurbrimos cómo es la realidad. Y, precisamente, a este descubrir se le llama verdad (La palabra griega aletheya se traduce por descubrir o desvelar, y significa Verdad). El idealismo considera, pues, que cuanto vivimos y experimentamos es una apariencia, un engaño (ilusión), un sueño (un fenómeno) que aparece, surge o emana 'accidentalmente' de la realidad (El logos) ¡Cuanto experimentamos es una imagen borrosa e imperfecta de la realidad! Por tanto, la ciencia (en latín ciencia significa conocimiento) consiste en hallar un método (un camino o un procedimiento) mediante el cual podamos desprendernos de todo lo que es ilusión, engaño y apariencia y por tanto, descubramos la realidad (el logos), esto es, la Verdad ¡Aquello que hace que las cosas sean tal y como son -o tal y como las describimos-! Por eso decirmos que los físicos actuales son, en su mayoría, idealistas: creen que mediante sus fórmulas descubren la estructura interna que da forma, sentido y razón de ser a cuanto experimentamos. Sí, el positivismo aún es idealismo.

  3. El idealismo parte de la tesis parmenídea de que pensamiento = realidad y por tanto, considera que la realidad debe ser una estructura lógica que descubrimos a través de la ciencia. De aquí que tradicionalmente la filosofía haya considerado que algo es verdadero (real) si cumple los principios lógicos de identidad (A = A) y no contradicción (A # no A). Sin embargo, esta filosofía siempre ha distinguido varios grados de verdad o realidad, tal y como se aprecia en Platón, en Descartes, en Kant o incluso en los positivistas actuales (éstos consideran, por ejemplo, que la ciencia y la religión -la fe o el misticismo- son tipos de conocimientos distintos).

  4. Los principios de identidad y no contradicción son los principios que usamos instintivamente para cosificar el mundo: ha través de tales principios describirmos cuanto experimentamos como un conjunto de seres, objetos, fenómenos, hechos, cosas, sustancias, elementos (dígase como se quiera) válidos por sí mismos. En definitiva, estamos ante los principios que fundamentan la definición ostensiva.

  5. La gente en general -el pueblo- sólo aprecia la filosofía por sus supuestos efectos terapéuticos: usar el pensamiento y la reflexión para llegar a encontrar el bienestar, la felicidad, el amor, la libertad, la justícia, el poder. Consideran que filosofar es guay y te hace ser mejor persona. Ciertamente esto es lo que persigue Platón cuando escribe sus diálogos: enseña la filosofía como un proceso terapéutico (un remdio a la angústia y la instatisfacción existencial) ya no sólo para las personas (psicología idealista), sino incluso para las sociedades enteras (política idealista). Y es que de Sócrates, maestro de Platón y de tantos otros, floreció esa tendencia filosófica típica del helenismo que consistía en desarrollar éticas (códigos de conduca): los epicurios, los estoicos, los cínicos, los escépticos. De hecho, el cristianismo puede ser clasificado como una corriente filosófica de éste estilo, puesto que comparte los mismos ingredientos: Predica una terápia psicológica -emocional- a través de cierto código ético.

  6. Aunque el pueblo suele interesarse, sólo, por los supuestos efectos terapéuticos que predica una filosofía, el filósofo siempre intenta justificar sus remedios. A semejante necesidad de justificación se le llama tradicionalmente metafísica. Se entiende, entonces, que toda la metafísica idealista, desde Platón hasta nuestros días, sea deductiva. Con motivos, esta filosofía considera que toda deducción es demostrativa.

  7. Deducir es tomar los artilugios lógicos que empleamos para describir, interpretar y dar forma a cuanto experimentamos como lo real, y lo real como causa sui de cuanto experimentamos y vivimos.

  8. Todas los códigos de conducta afectan el comportamiento humano. Sin embargo, esto no implica que todo código de conducta sea efectivo y por tanto, cumpla con lo que promete. A este tipo de filosofías o éticas 'falaces' se las llaman fetichistas o no científicas.

  9. Todas las filosofías idealistas son acientíficas, es decir, forman parte de la cultura supersticiosa y fetichista: no pueden cumplir nada de lo que predican y prometen. Por ejemplo, el cristianismo no puede cumplir ese cebo emocional con el que se hace propaganda: el reino de Dios con su bienestar absoluto, eterno, omnipotente ¡Y la resurrección! O el Platonismo no puede cumplir ese sueño utópico de construir una sociedad perfecta en la que todos ocupen el lugar que les corresponda según su manera de ser -Según la naturaleza de su alma dice Platón- y por tanto, en donde las voracidades, envidias y ambiciones humanas no tienen lugar.

  10. Las filosofías idealistas no sólo no pueden cumplir lo que promete su psicología, su política o incluso su fisíca (por ejemplo Aristóteles), sino que parecen contradecir y negar cuanto experimentamos y vivimos. Es decir, desde una óptica fisiológica y éstética (tomando cuanto vivimos no como un sueño y una apariencia sino como lo real) toda ética idealista es perjudicial. Nietzsche fue el primer en destacar que la filosofía idealista senzillamente es un síntoma de corrupción, debilidad, impotencia y enfermedad humana: la manifestación de un egoísmo que quiere suicidarse, es decir, necesita huir de la vida ¡De todo cuanto le afecta! Pero los egoísmos degenerados son incapaces de ver que están enfermos de la misma forma que los drogadictos son incapaces de entender que tienen un problema: y es que éstos gozan con su propia autodestrucción ¡Quieren autodestruirse y disolverse! A eso llaman placer, sentido y bienestar ¡Incluso ponen nombres grandilocuentes a su disolverse, como reino de Dios o Mundo de las Ideas o Nirvana! Pero, ¿a quién quieren engañar estos corruptos?

  11. Para que un tipo de ética humana (código de conducta) tenga éxito se precisa de cierta predisposición fisiológica: cada tipo de egoísmo tiene cierta predisposición a adoptar un tipo u otro de comportamiento y por tanto acatará con mayor facilidad unas normas que otras. Los hombres viejos no van a comportarse como cuando eran adolescentes, ni tienen fuerzas para ello ni el mundo les afecta de la misma forma, puesto que sus sentidos son harto distintos, acaso más marchitos.

  12. La psicología demostrativa es la que estudia el comportamiento humano desde una óptica fisiológica, es decir, tomando como real cuanto experimentmos, no cuanto interpretamos de cuanto experimentamos.

  13. El mundo académico considera la filosofía como una asignatura, una especialización, un mundo aparte. La académia forma a eruditos. Esto sólo indica la pobreza e impotencia cultural de nuestra civilización.

  14. El filósofo, es decir, el amante del conocimiento, está por encima de las especializaciones, es más, él da sentido al trabajo que los expertos, profesionales y especialistas desarrollan. Con razón, sobre el filósofo recaen las más grandes responsabilidades. Ello hace que el filósofo sea un ser profundamente arrogante, aunque a la vez, summamente modesto: reconoce su superioridad al darse cuenta de las grandes y peligrosas problemáticas que debe hacer frente.